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Estimado ciudadano, los saludo con todo respeto Cirilo José Ocampo Verdugo desde el Reclusorio Sur, en la ciudad de México, D.F. Por medio de la presente quiero darles a conocer la historia por la que he vivido durante varios años, todo por lo que he pasado hasta llegar a mi actual situación; lo que les exhibo a continuación parecería una novela de ficción, pero los ciudadanos mexicanos, así como las personas extranjeras que saben de nuestra existencia, observan explícitamente que en nuestro país México todo puede suceder en lapsos pequeños de tiempo, sobre todo a las personas comunes que se encuentren en nuestro territorio que no se benefician con la protección de los intocables dueños del destino de nuestras nación, y se pudiera decir que hasta de las propias vidas; no son pocos los que saben que en cualquier género literario se puede escribir y observar el acontecer en nuestro país, es por lo tanto que personalmente quiero mostrarles parte importante de mi vida y la lucha constante que llevo para obtener mi libertad, poder recuperar mi familia, la honorabilidad, lograr conservar mi salud y sobre todo mantenerme con vida en prisión.
Soy un soñador despierto que desde joven mi ilusión siempre fue tener éxito en todo los aspectos de la vida, y en gran parte lo he logrado, soy fiel creyente de dios, pues él me ha proporcionado mucho, inclusive me dio la distinción de conocer la vida en la cárcel aun siendo inocente de lo que se me acusa; no obstante, que lo anterior parezca paradójico la experiencia en prisión la traduzco como una enseñanza ilustrativa. Anteriormente siempre me preguntaba ¿Cómo se viviría dentro de una cárcel?, y ahora lo estoy viviendo en carne propia, ya que mi padre dios de cierta manera me hizo el favor de tenerme aquí, pues él me está cuidando y a diario recibo la enseñanza y la prueba de que él existe.
Atendiendo al párrafo anterior, quiero dar una breve explicación referente a lo que dije sobre que dios me tiene aquí y recibo de él protección, es por el motivo de que si yo no hubiera estado preso, lo más seguro sería que ya estuviera muerto, porque todos sabemos que en nuestro país cualquier cosa puede pasar (para muestra podemos ver la lista de desaparecidos o los cuerpos sin vida encontrados en nuestro territorio, sin saber cuál fue el verdadero motivo de la ejecución o desaparición, ninguna autoridad nos lo ha podido esclarecer); y referente a que el estar en prisión es ilustrativo, en lo personal lo refiero porque estoy aprendiendo mucho, pues además de conocer y convivir con mucha gente inocente y culpable, he podido darme el tiempo de leer libros, en este lugar he aprendido a leer la Biblia, cosa que allá afuera nunca pude entenderla, de igual manera disfruto de estudiar el Código Penal Federal, y de ejercitar mi cuerpo para mantener mi salud física y mental.
El hallarse por casi nueve años en un penal es difícil, estar en este lugar fuera de lo común, donde es muy difícil que una persona normal (con conciencia de lo que es bueno y lo que es malo, que tenga principios sólidos y ser respetuoso de las leyes, que participe en el desarrollo de su país y se preocupe por el bienestar del prójimo con el objetivo de tener un México mejor y amar profundamente a su familia) se acostumbre a vivir, y lo peor sabiéndose que es inocente.
En lo particular quiero exponer que tengo completamente entendido, que si planeó hacer un delito puedo llegar a una cárcel, pero si uno no hace nada ilegal y lo privan de su libertad, a esto se le llama injusticia; pero por otro lado a esta amarga experiencia la tomo como enseñanza de la vida, y esto me hace reflexionar acerca del mundo que nos toco vivir y expresar concluyentemente que el hombre es el enemigo del hombre; muy a nuestro pesar, nos damos cuenta que existe un aumento en la maldad que en la bondad, a tal punto que existe uno de los peores y destructivo sentimiento al uso del hombre que es la envidia que es el deseo, el enojo y celos del bien ajeno por no poseerlo. Pero como he señalado con anterioridad que creo en un dios, por lo tanto yo tomo la prueba que dios me ponga en cualquier momento y la tengo que superar; es relevante indicar que al principio tenía mucho coraje contra los que me habían acusado falsamente y metido en este tremendo lío, pero mis creencias no permiten el odio ni el rencor, es por tanto que los perdono pues dios es mi pastor, y no puedo desobedecer porque pierdo, y yo soy un ganador, y nunca se podrá decir que soy un perdedor, pues creo firmemente que dios está conmigo y a él le debo todo.
Asimismo quiero compartir con usted una breve parte de mi biografía, nací un 9 de julio del año 1946 en un pueblo de la ciudad de Veracruz, desde muy chico mi papá Vidal Ocampo Saldívar (+), que era nativo del estado de Morelos, nos llevo a la familia a vivir a la ciudad de Xalapa, Veracruz; somos 4 hermanos y 3 hermanas. Estudie en esta ciudad hasta primer año de preparatoria, siempre he disfrutado estudiar y asistir a la escuela, pero por falta de recursos económicos mi padre en ese momento no podía darnos dinero para la manutención escolar, entonces como a mí siempre me ha gustado de lo regular para arriba, me dije, si sigo en la escuela y no trabajo voy a vivir incomodo, en aquel tiempo tenía casi 18 años, y es en ese momento que me decidí por buscar trabajo y dejar por el momento el estudio; me fui para Pachuca Hidalgo, con una media hermana, hija de mí papá concebida en un anterior matrimonio, y en el cual procreo seis hijos. Cuando mi padre se trajo a mi madre de los Mochis Sinaloa a vivir al estado de Veracruz, el era viudo, mi madre de nombre María de los Ángeles Verdugo Almeida (+) cuando se caso con mi progenitor tenía 20 años de edad; fue una grande mujer que ayudo a mi padre a criar y formar conjuntamente a sus entenados y a nosotros.
Mi media hermana con anterioridad referida se llamo Celia Ocampo Ortiz (+) y el que fue su esposo trabajaba en el desaparecido Banco Ejidal, esto fue en año de 1964, al cumplir yo la mayoría de edad me consiguieron trabajo en ese mismo banco, así empecé a trabajar, después me contrataron en una empresa filial de lo que fue Conasupo, en el área de Control de Calidad, ahí el trabajo desempeñado era mejor pagado y consistía en recibir granos de diferentes partes de México, en esa actividad trabaje hasta 1970, ya que se termino el convenio de esta empresa con la desaparecida Conasupo.
En el año de 1970 conocí a una muchacha en la ciudad de San Juan del Rio, Querétaro; y me case con ella y hasta este preciso momento es mi esposa, su nombre es Elvira Montes Vega, procreamos tres hijos, Claudia, José Ivám y Cristal Elvira Ocampo Montes; gracias a mi dios los tres tienen sus hijitos, que son: José Ivám de 9 años hijo de José Ivám, Valeria de aproximado 9 meses hija Claudia y Eduardo hijo de Cristal Elvira; ellos son los premios más grandes que mi dios me ha dado.
Con mi esposa, esta santa mujer he vivido y hemos trabajado juntos por más de 35 años, primero tuvimos pocos ingresos económicos, pero un día decidí dejar de ser empleado de bancos, hoteles y demás, y decidí dedicarme a trabajar por cuenta propia, vendí carne de res, calzado, autos y casa por casa vendí muebles en abonos, siempre buscando lo mejor para mi esposa y mis hijos, gracias a dios siempre les he podido dar algunos lujos y estudios.
En 1990 se me ocurrió crear una Caja Popular de Ahorro y Préstamos en la ciudad de Nuevo Laredo Tamaulipas, al principio la gente no confiaba en mí, pero poco a poco fue creciendo y para 1992 la caja popular tenía 4,750 socios, se tenía un capital social de 25,000 millones de pesos, en Banco teníamos Mil millones de pesos; ahí fue mi primer encuentro con la maldad del hombre, un día llego un Fiscal Especial de la Procuraduría General de la República y sin ningún motivo me dijo que ese negocio era de ellos, saco el dinero en efectivo de la banca y se los llevo así porque si, lógicamente se creó un gran problema con los ahorradores, pues ellos nos robaron todo; en ese tiempo el Presidente de la República era Carlos Salinas de Gortari, el Procurador General de la República el Lic. Jorge Carpizo, y el fiscal se llama José Antonio Vasconcelos Bueno.
Años después con la nueva cooperativa se les pudo resarcir su capital a los ahorradores afectados, pero el dinero que esta dependencia se llevó con la anuencia del Gobierno Federal y de la Comisión Nacional Bancaria jamás se recupero.
En aquel entonces contábamos con tres oficinas, dos en Nuevo Laredo, Tamaulipas y una en la ciudad de Puerto Vallarta, Jalisco; el caso es que las dos de Nuevo Laredo las cerraron, pero la de Puerto Vallarta nunca fue intervenida durante el tiempo que estuvo el problema, por lo cual siguió la oficina laborando normalmente.
Después tuve que salir del país, porque me acusaron de realizar funciones de la Banca Comercial, cuando pude regresar a México ganamos el proceso, pues un juez nos dio la razón, porque en aquel tiempo el presidente Salinas había presentado una ley para regular las cajas, con la cual nosotros nos protegíamos y podíamos estar legalmente operando, sin embargo y a pesar de la muestra de legalidad se me acuso y se me persiguió; pero como antes señale al ganar el pleito, pude seguir operando las cajas de ahorro popular.
En el año de 1995 la Cámara de Diputados y Senadores modificaron la ley de Cooperativas, y el Presidente del Fomento Cooperativo de la Cámara de Diputados Sr, Emilio Madero me invitó a que la Caja Popular que personalmente yo representaba la convirtiera en Cooperativa de Ahorro y Préstamo, además me indicó que le cambiara el nombre de Caja Popular los Dos Laredos a Cooperativa de Ahorro y Préstamo Puerto Vallarta, y así lo hice. Es en ese período que en la ciudad de Puerto Vallarta pusimos la oficina matriz y es así como empezamos a crecer nuevamente, primero pusimos sucursales en Guadalajara, Jalisco; después en la ciudad de Colima y a continuación en Tepic, Nayarit; de la misma manera se instalaron en Michoacán, Guerrero, Guanajuato, Querétaro, Aguas Calientes, Zacatecas, Nuevo León, Sinaloa, Estado de México, Hidalgo, Tlaxcala, Puebla, Veracruz, Oaxaca, Tabasco, Chiapas, Campeche y Yucatán, o sea en 25 estados de la República Mexicana.
Para el año de 1996 decidimos irnos la familia a residir a la ciudad de Colima, Col. Un lugar muy bonito y limpio; yo nunca llegue a imaginarme que ahí existía una persona con el corazón y la inteligencia diabólica, que decidió hacer el mal en todo los aspecto, ese individuo es el Lic. Fernando Moreno Peña, sujeto que junto a toda su palomilla delictiva hicieron lo peor en contra de mi familia y en contra del estado que los vio nacer. Llegue con toda la intención de trabajar para ese estado y empecé a realizar inversiones importantes como también a dar empleo a más de mil personas, al principio todo iba muy bien teníamos dos hoteles, aproximadamente 100 cabañas en el camino que lleva al volcán, varias tiendas de materiales para la construcción, una mina de arena y piedra, y muchas empresas más, estábamos muy contentos hasta que un día llego una persona muy seria que yo conocía poco pero según él me quería prevenir de que el Gobernador Moreno Peña y otros se juntaron en la Zona Militar para ver cómo me podían joder, pues me tenían mucho coraje, porque decían que ya Colima se llamaba Colima JOV, y no Colima Col.
Además no es un secreto lo que decía el Gobernador Moreno Peña respecto a mis aviones, el mencionaba que ¿por qué yo tenía avión propio y que él no?, que ni siquiera el Gobierno de Colima tenia avión. De igual manera, floreció la envidia en su círculo de amistades, sus amigos siempre aludían que ellos tampoco vivían como yo; y como fue, un día detuvieron a mi familia la PGR (Procuraduría General de la República), pero la tuvieron que soltar a las 24 horas, eso fue en la Ciudad de México, DF. En ese mismo tiempo se decía que a mí ya me andaban buscando.
Sabiendo que me querían detener me ampare, el juez de amparo previamente me había dado una cita para el 27 de noviembre, pero el día 23 de Noviembre de 1999 en el aeropuerto de Toluca con lujo de violencia agentes de la PGR me bajaron del avión, y al enseñarles el amparo que me habían concedido lo rompieron y directamente me dijeron que para ellos ese papel no tenía valor, me subieron a una camioneta y me llevaron a la oficina de las FEADS de aquel entonces a cargo del Lic.Mariano Herrera Salvati y del Lic. Santiago Vasconcelos, ahí me interrogaron tres días y me trataron como el peor delincuente, después me llevaron a un hotel llamado Arizona y en ese lugar me tuvieron 3 meses consecutivos y nunca se me mostro ningún documento emitido por un juez que les autorizara detenerme, siempre me decían que más adelante me lo mostrarían; en ese mismo lugar me interrogaba un Ministro Público de nombre Cuauhtémoc Peña y otro tipo muy déspota que andaba en silla de ruedas de nombre Marcelo Vega Robledo quien fue el que se encargo de hacer que la Juez del Segundo Tribunal Penal del Reclusorio Norte me diera el auto de formal prisión.
Llegue el 23 de Febrero del año 2000 al Reclusorio Norte, y ahí ya se encontraba detenido un notario el cual en la ciudad de Colima me había hecho todas las actas constitutivas de las cooperativas y la de todas las empresas que teníamos en toda la República Mexicana, el caso es que ahí supe que me acusaban de lavado de dinero y de asociación delictuosa; de igual forma, allí nos comunicaron que el notario y otras personas que nunca detuvieron, y que en complicidad conmigo lavábamos dinero a los señores Amezcua, personas que yo no conocía y que es relevante decir que nunca estuvieron demandadas en el proceso que se me había iniciado; quiero decir con lo anterior, que estas personas no aparecen en mi proceso que se supone que son los dueños directos del dinero ilícito, y que según la PGR mis coacusados y yo lavábamos su dinero.
Ahora bien, la Lic. María Elena Leguizamo Ferrer juez del juzgado segundo nos dijo que ella había otorgado el auto de formal prisión en nuestra contra porque la PGR se lo había pedido, pero también nos dijo que tampoco tenía la denuncia de la Secretaria de Hacienda quien nos estaba acusando de esos delitos; empezó a pasar el tiempo y el notario y un servidor intentamos defendernos, y en una ocasión la juez nos mostro los señalamientos de la parte acusadora, consistía en que según la investigación de los Agentes Investigadores de la PGR arrojó información sobre que la “VOX POPULI” de Colima decían que yo les lavaba el dinero a los Amezcua, y que una mujer en la Embajada de México en la Ciudad de Miami Florida había declarado delante del Agente del Ministerio Público que es el mismo que me acusaba y de nombre Marcelo Vega Robledo(esto es un delito pues el Ministerio Público no puede ser testigo a su favor). El nombre de la mujer que se prestó a ser testigo es Silvia Paulet de Rugamo Prado, expresó que yo personalmente le dije que lavaba el dinero a los hermanos Amezcua; esto es ridículo como una persona que se supone que hace un ilícito de esa dimensión, con toda facilidad se pone a contarle a otra persona que no conoce, todo es una vil mentira.
Al ver todo esto la Lic. Leguizamo Ferrer empezó a darse cuenta que toda esta historia era una canallada, y nos comento personalmente al notario y a mí que le iba a pedir al Lic. Marcelo Vega Robledo la prueba que demostrará que nosotros lavábamos el dinero de los señores Amezcua; en efecto se le mando la petición al Ministerio Público Robledo por parte de la Lic. Leguizamo Ferrer, y al término de dos meses aproximadamente el Lic. Vega Robledo contesto el oficio que le mandara la Juez en el oficio de contestación número 192, del mes de mayo de 2000; él le dice a la Juez que aun no tenía la prueba pero que le pedía que le diera un tiempo prudente para proporcionársela, esa misma tarde que llego la contestación la juez nos llamo y nos dio copia del documento y nos dijo al notario y a mí, hagan un incidente de libertad por favor y se van libres, eso fue un jueves y esa noche llegaron a mi celda unos agentes de la PGR y otros de la Secretaría de Gobernación al mando del Lic. Diodoro Carrasco y sin orden de la Juez me secaron del Reclusorio Norte y me llevaron por sus pistolas al Penal de Máxima Seguridad en aquel entonces Almoloyan de Juárez, estado de México.
Ahora viene el terror.
Lo que a continuación leerán lo voy a contar sin tanto terror; como lo viví sin dejar de lado ninguna referencia, algún día si dios quiere lo contare a más a detalle en los libros que pienso publicar sobre mi historia y espero poder regalar mas no vender.
Me suben a una camioneta Suburvan negra donde venían ocho agentes de la PGR, en el trayecto uno de los agentes me dice oiga ¿usted es el señor Ocampo que estaba arraigado en el hotel Arizona verdad?, y le contesté si yo soy ¿Por qué?, y él me dice, pues si usted es inocente, todos en la PGR lo sabemos, no tienen porque mandarlo a Almoloyan, ya ni la chingan, de seguro ese fue Santiago Vasconcelos. Llegamos a la entrada del penal, y ahí estaban en la caseta varios custodios, al detenerse la camioneta se aproxima uno de ellos y el chofer dice, ese es el jefe de seguridad, al asomarse se me queda mirando y me dice agacha la mirada hijo de la chingada a mi no me debes ver a la cara, no me dio miedo me dio mucho coraje; seguidamente ingresaron la camioneta más adelante, ahí estaba un portón muy grande el cual se abrió, nos metimos y rápidamente abrieron la puerta de la camioneta y un custodio me jalo con toda su fuerza sacándome de la camioneta, me puso de frente a una pared y me jalo los brazos hacia atrás, me puso una esposas muy apretadas que inmediatamente adormeció mis manos y me dijo con prepotencia ahí estese hijo de la chingada.
Subsiguientemente de lo antes narrado, escuche como se iba la camioneta, también escuche como cerraban el portón, de nuevo sentí como me jalaron dos custodios de los brazos y me llevaron donde antes estaba estacionada la camioneta, y de un empujón me sentaron en el piso de cemento; llevaba sobre mi cabeza una gorra y uno de ellos me jalo la visera hacia abajo para cubrirme los ojos, y seguidamente se alejo de mi, en eso escuche fuertemente ladridos de perros, sentí como me estos empezaban a ladrarme como 5 o 6 animales, uno en cada oído, otros de frente y otro por la espalda, sentía tan cerca los hocicos de los perros que su saliva me mojaban la cara, los lados de la cabeza y la nuca, pensé estos perros si los sueltan me destrozan, me encomendé a dios y dije hágase tu voluntad padre mío. Después de no saber cuánto tiempo había transcurrido, pues perdí la noción, sentí como me levantaban otra vez los custodios, y con gran sordera y aturdido por tan tremenda prueba me llevaron más adentro del edificio, enseguida me quitaron las esposas y me dijeron encuérese todo, me quede totalmente desnudo, luego me pesaron en una bascula y me dieron a tomar un vaso con agua y me ordenaron que la escupiera; lo que le siguió fue que me dieron ropa nueva (el uniforme que consta de gorra, camisa, camiseta, chamarra, calzón, calcetines y zapatos), me llevaron a una mesa en donde estaba una custodia y dos custodios, los cuales con lujo de despotismo y sin dejar de decirme groserías me preguntaron mis generales.
Posteriormente de darles mis datos generales, me pusieron las esposas y me llevaron por un callejón muy oscuro, me llevaban dos custodios muy altos y fornidos que me jalaban con facilidad de los brazos, y cuando casi a arrastras me trasladaban en el camino me empezaron a insultar y a amenazar, me decían que de ahí no saldría vivo que me iban a matar y a torturar, en fin me dijeron muchas groserías mas; y no lo van a creer lo que hice en ese momento, primero reflexione sobre mi inocencia y me dije: bueno pues si yo no hice nada malo porque me estaban tratando como el peor delincuente, y la verdad me dio tanto coraje que yo también empecé a contestarles en la misma forma, dije si me matan tan siquiera yo también les menté su madre y mas, la verdad tenía mucho coraje en ese momento y me desahogue. De repente llegamos a un pasillo con mucha luz y me metieron a un cuarto, en ese lugar estaban otros custodios que me midieron, me sacaron fotografías con un numero y ahí mismo después de tomarme de nuevo mis generales me sentaron en una sillón de peluquero me cortaron el pelo a casquete corto y me quitaron el bigote, terminando todo eso me volvieron a sacar fotografías.
Más tarde llegaron aproximadamente veinte custodios y me sacaron de ahí, me llevaron por un pasillo con celdas individuales y en una de esas me metieron, es importante mencionar, que siempre todo se desarrollo con maltrato, palabras soeces y despotismo; eran como las tres de las mañana cuando me ordenaron que me bañara con agua fría, y al terminar por fin me dejaron solo en ese cuarto frío y amenazante, pues se escucha muy horrible cuando cierran la puerta de fierro y ponen el cerrojo con un candado. Ahí me tuvieron incomunicado alrededor de tres días, me llevaban de comer pero me sentía muy mal, se me empezó a resecar la cara hasta que un día llego el Director del Penal el Lic. Mario Marín Zamora y burlonamente me dijo ¿y tú qué haces aquí?, ¿quién te trajo?, después vas a ir a platicar con unas personas de Hacienda de nombre Enrique (no me acuerdo del apellido), esto fue en la tarde cuando me llevaron a una oficina y ahí estaba esa persona un tipo blanco de pelo lacio, él me pregunto muchas cosas sin importancia y me dijo que mañana iba a ir a esa misma oficina una persona que quería hablar conmigo, al otro día me volvieron a llevar a esa oficina y me dejaron solo por un lapso de tiempo, repentinamente entro una persona y se presenta conmigo, y dijo yo soy el que quiere hablar contigo, me sorprendí porque era Miguel Ángel Yunes Linares, persona que yo conocía desde jóvenes pues es de Veracruz como yo; y prosiguió Yunes Linares diciéndome, mira cabrón lo que queremos es que nos firmes un poder en el cual nos cedas todos tus bienes, ya tus 500 cuentas de cheques que tenias ya las vaciamos, allí ya no tienes ningún quinto, tienes que cooperar me tienes que firmas una solicitud tu mismo con tu puño y letra, la vas hacer solicitando un notario de nombre Oscar R. Naime Libien, de Lerma Estado de México, el cual va realizar un poder en el cual tu le vas a ceder todas tus propiedades al Lic. Agustín Acosta Azcón, si tú te niegas a hacerlo, mañana mismo amanece toda tu familia detenida, tu esposa y tus tres hijos que ya los tengo localizados en donde viven, pues afuera de tu casa tengo muchos Agentes de Gobernación, tú sabes que yo soy Asesor de la Secretaría de Gobernación y también tengo gente de la PGR a mi cargo, si no firmas en este momento con mi celular les marco y sacan a tu familia de tu casa y me la traen inmediatamente. Con esa amenaza directa en mi cara y a sabiendas que si era capaz de hacerlo, pues la reputación de este tipo es pésima en todo México; le conteste que si le firmaba pero que con mi familia no se metiera, como quiera a ese tipo lo tengo demandado por secuestro junto con otras personas más que están involucradas ante la PGRpero ellos son Juez y parte no se puede con ellos.
Una noche llego todo temeroso el NotarioOscar Naime Libien ya que sabía que lo que estaba haciendo era ilegal, pero yo creo que a él también lo llevaron a fuerzas, y ahí delante del Director del Penal Mario Marín Zamora, del Lic. Acosta Azcón Agustín, el enviado de Hacienda el tal Sr. Enriquey el Secretario del notario, además de 20 custodios armados, encapuchados, todos de negro y amenazantes con sus armas largas, me hicieron que delante de unas cámaras de video yo digiera que firmaba ese poder por mi propia voluntad; yo sabía que ese poder no tenía validez porque fue firmado en un penal de Alta Seguridad, y por lógica era ilegal.
Bueno en ese entonces estaba el tiempo de las elecciones presidenciales y perdió el PRI y gano Fox o sea el PAN, al otro día que le dieron el gane al Presidente Fox llego muy temprano a mí celda el Director del Penal Mario Marín Zamora y me dijo así: mira José vengo a hablar contigo de parte de Miguel Ángel Yunes Linares, dice que si por favor le firmas otro poder porque el que firmaste está mal, me dio tanto coraje que le dije mira dile a ese hijo de su..#¡!@¡. Que chingue a su madre, no le firmo nada y que ahora que cayó el PRI haber que van a hacer, y me dijo el director del penal, no grites que te van a escuchar los otros internos, y se salió de mi celda rápidamente.
Como quiera me tuvieron ahí como tres meses, pero la juez mando por mí, ya que no me querían regresar al Reclusorio Norte; no obstante, como la juez no veía que me llevaran les mando un telegrama urgente donde decía, que si no me regresaban al Reclusorio Norte en 24 horas ella iba a mandar al ejercito por mí; al otro día llego un helicóptero de la AFI y es así como me regresaron al Reclusorio Norte con mucha protección y seguridad; en el auto presentado por la juez les señalaba que habían hecho un delito muy grande por haberme sacado del Reclusorio Norte sin su autorización, pero a pesar de todo y hasta la fecha están impunes estos delincuentes.
Inmediatamente de que me trasladaron para mi resguardo al Reclusorio Norte por órdenes de la Juez, me puse a escribir todo lo vivido en el Penal de la Palma, y casualmente mi hermano Ismael Ocampo Verdugo de profesión Abogado Penalista, en una ocasión que me visitaba se puso a leer mi diario y se admiro de lo que me habían hecho, él inmediatamente se indigno y me dijo: esto es inaudito y lo tenemos que denunciar, sin querer, tú aquí tienes escrita una Denuncia Penal en contra de estos sujetos que te sacaron del Reclusorio sin orden del juez y sin la del Director de reclusorios; además mi hermano el Lic. Ismael Ocampo me afirmo, que con lo que me hicieron se da el Delito de Secuestro, y el pago del rescate fue que te hicieron firmar una fe de hechos, que tomaron como Poder General para Pleitos y Cobranzas y Actos de Dominio, en el cual se adjudican a nombre de Agustín Acosta Azcón todos tus bienes, por lo tanto tu ya no eres dueño de nada.
Procedimos a presentar la denuncia ante la PGR en la Fiscalía Especializada en Delitos Cometidos por Servidores Públicos y Previstos en Leyes Especiales (F.L.E.S.P.L.E.), indicando como fue y se abrió la averiguación previa 236/FESPLE/01 Mesa 16 ubicada en Rio de la Loza No.116, cuarto piso, recibiéndola su Director General Lic. Felipe de Jesús Núñez Vázquez, y el Agente del Ministerio Público Lic. Fernando Torres Lobera, mismo que a la semana de presentarla fue el mismo al Reclusorio Norte a que yo personalmente ratificara dicha denuncia la cual la ratifique, dando él “fe del hecho”.
Se le notaba preocupado pues pensó que yo no iba a ratificar la denuncia, y cuando vio que yo si estaba haciéndolo, me invito a que cancelara la denuncia, pero yo al contrarío le dije: -No señor, yo quiero ratificar la denuncia, es mas aquí traigo y quiero que me reciba más pruebas contundentes del delito que cometieron los servidores públicos Miguel A. Yunes Linares, Santiago Vasconcelos, Agustín Acosta azcón, Mario Marín Zamora y muchos más, por los delitos que la misma juez Ma. Elena Leguizamo Ferrer está diciendo, y que como juez ya sentencio, por lo tanto ellos “son culpables de secuestro”. Ahora si más preocupado el Agente del Ministerio Publico del FESPLE Lic. Fernando Torres Lobera se paro del escritorio y me dijo en tono molesto:-pues esas pruebas no se las voy a recibir, yo solamente vine a que ratificara su denuncia, si quiere mande a su abogado a que me las entregue en mi oficina; yo en aquel momento, ya tenía bastante conocimiento sobre mis derechos, y le conteste seguidamente, usted Licenciado me los tiene que recibir en este momento, pues es mi defensa y así lo marca la ley, pero él con prepotencia me contesto “pues hágale como quiera, pero yo no sé los recibo”, y después de eso el Lic. Torres se fue casi corriendo; al otro día mi abogado que en ese entonces era el Lic. Juan Jiménez López les llevo las pruebas, y el Lic. Fernando Torres Lobera le dijo, como quiere que le reciba esas pruebas, en primero no se las recibo porque están acusando a mi patrón, en segunda esta mi trabajo y mi pellejo de por medio, y en tercera nunca va a progresar esta denuncia, pues todo el expediente ya lo tire al basurero, este asunto ya murió, y más le vale que se olviden de este asunto en tono amenazante.
Como quiera seguimos buscando la manera de activarla jurídicamente, pero fue por demás, toda la procuraduría siempre ha estado en mi contra; pero a pesar de eso me queje a los Derechos Humanos por el mal proceder de la Procuraduría General de la República, en un departamento que en ese tiempo estaba a cargo de un abogado de nombre Pedro Peñaloza Álvarez Ledezma y tampoco funciono el esfuerzo; últimamente supe por medio de un periodista que está haciendo investigación, que fue a esa dependencia del Lic. Peñaloza, y me comento que hay le dijeron que efectivamente ellos tienen un expediente de mi queja, y que la denuncia está viva en contra de esos personajes, pero que mi defensa tiene que activarla. Y hasta este momento así están las cosas.
Lucha por la verdad hasta la muerte,
y el señor combatirá por ti.
(Eclesiásticos 4-28)
Cirilo José Ocampo verdugo
México, D.F; a 25 de mayo de 2008
Continuara……….